Etiquetas

, ,

Este está siendo un año de muertes, tres personas a las que tenía mucho cariño se han ido (un primo, la mujer de un buen amigo y antes de ayer una tía).Todos ellos prematuramente.

Cuando la muerte te pasa de cerca te hace reflexionar sobre lo importante y si lo hace reiteradamente a lo largo de un año os aseguro que aún más, por lo menos a mí.

Nunca he temido a la muerte, seguramente por mis creencias -si somos energía (vistos a través de un microscopio, nuestras células están compuestas de átomos, protones …), como tal energía, la muerte en sí es sólo un paso a otro estado de ser- pero eso no quita para que cuando alguien cercano se va, la reflexión te lleve a relativizar muchas cuestiones.

La vida en la Tierra, tal y como la conocemos, es un “suspiro” en comparación con la eternidad, por muy longevos que podamos llegar a ser.

Entré en la blogosfera en el 2006. Uno de mis objetivos era dejar constancia de que se podían hacer las cosas de otra forma, razón por la cual de la blogosfera di el salto a las redes, sobre todo a twitter. Pensé, ingenua de mí, que la lógica serviría para ayudar a cambiar las cosas … pero no, la rabia, la ira y la irracionalidad, hoy por hoy, pueden más que la lógica y parece que nos va a llevar mucho tiempo (y sufrimiento) salir del sistema irracional que entre todos mantenemos, entre otras cuestiones siendo incoherentes a la hora de consumir, denunciando sin aportar soluciones, dividiendo en vez de uniendo … Mucha energía que bien utilizada podría servir para transformar la sociedad en poquísimo tiempo …

Por todo ello, mis queridos seguidores, yo me planto. Gracias por estar ahí. Nunca se puede decir “de este agua no beberé” pero tengo claro que, hoy por hoy, la política en este blog queda relegada a un segundo plano.

Si en algún momento aquellos que os dedicáis a ella, decidís uniros para formar una agrupación de electores con el objetivo de cambiar la ley electoral y que sea realmente representativa, seais del signo que seais, contad conmigo para ayudaros en la difusión.

No merece la pena malgastar tanta energía, energía que se va a seguir alimentando al dragón de la inmadurez y la ignorancia.

Es lo que tiene la muerte, que da valor a la vida. La muerte ha hecho que haya otras prioridades que me llaman. Siempre han sido importantes para mí pero hoy, a punto de cumplir los 51 tras el verano, más, mi familia y amigos y mis sueños como persona y como mujer.

About these ads