Hoy ha sido un día especial. Por un lado una celebración familiar de vida, por otro, un amigo me ha llamado. Han dado seis semanas, de vida, a su mujer. Ella cree que no serán más de 4 (cancer de mama, ahora ya metástasis).
Vivimos pensando en que somos eternos, que la muerte siempre llama a las puertas de otros y cuándo llama a la puerta de alguien cercano … aterrizas, sobre todo, si ese alguien está en la plenitud de su vida.
Miro a mi alrededor y me pregunto cómo podemos malgastar tanto la vida, siendo tan corta. Vida y muerte. Muerte y vida.
Tomar conciencia de la muerte, es tomar conciencia de la vida.
¿Qué decir a mi amigo? ¿y a ella? ¿y sabéis en qué pienso? pienso en cómo ha reaccionado ella y pienso en cómo reaccionará un Botín, una Esperanza Aguirre o cualquiera de quienes malgastan su vida en acumular, ya sea poder, dinero … cuando la muerte les llame.
¿Para qué toda esa acumulación si al final todos somos humanos y, antes o después, la muerte llamará a nuestras puertas? ¿qué harán entonces con ella? ¿de qué les habrá servido? ¿y su conciencia? ¿se verá apresada por el peso de todo el sufrimiento que han sembrado?
Todo esto lo publica Pecorelli diecisiete días antes de la extraña muerte del papa Luciani. Es, justamente, la crónica de una muerte anunciada.
Eres spam pero interesante la entrada de tu blog. Gracias :)
Vivimos la vida pensando que somos eternos y nos olvidamos de vivir el hoy conscientemente, debemos aprender a aplicar el Vivir como si fuera el ultimo de nuestros días, respirar el aire intensamente, sentir a nuestros congéneres, convivir con quienes nos rodean, vivir nuestra propia película de la vida y que al final podamos decir, Vida nada me debes, Vida estamos en paz….
Así es Joel, esperemos que poco a poco nos demos cuenta del valor de la vida.
Bienvenido a esta bitácora y gracias por dejar tu comentario.
Somos tan necios que sólo tomamos conciencia de la muerte merodea a nuestro entorno, hasta ese momento malgastamos la vida en nimiedades.
Así es Javier, ojalá tomemos pronto conciencia del valor de la vida.
La vida es así de caprichosa, tan pronto celebras una llegada que lloras una partida.
Pero lamentablemente, la mayoría de nosotros solo nos damos cuenta de lo mucho que tenemos en este tipo de situaciones. Y muchas veces, al poco tiempo se nos vuelve a olvidar.
Os mando todo mi apoyo.
Un saludo
Sí, Mariano, así es.
Saludos y buen domingo